13 may 2026


Dentro de ese contexto destaca la llamada novela existencial de los años 40, una corriente marcada por el pesimismo, la angustia y la representación de una sociedad empobrecida y moralmente rota tras la Guerra Civil. Enlace al vídeo de RTVE.

A continuación, repasamos algunos fragmentos y temas fundamentales de las obras más representativas de esta etapa.

La familia de Pascual Duarte y el tremendismo

Una de las novelas clave de este periodo es La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela. En ella aparecen claramente los rasgos del tremendismo, una corriente literaria que muestra los aspectos más violentos, desagradables y miserables de la realidad.

El protagonista, Pascual Duarte, narra su vida desde la cárcel y recuerda episodios marcados por la brutalidad, la pobreza y la desgracia familiar. A través de escenas duras y personajes marginados o deformados moralmente, la novela transmite una visión profundamente pesimista de la existencia.

Entre las características más importantes del tremendismo destacan:

  • La presencia constante de violencia y sufrimiento.
  • La descripción cruda y directa de los hechos.
  • Personajes marcados por la miseria física o psicológica.
  • Un lenguaje intenso, desgarrado y realista.

Nada, de Carmen Laforet

La otra gran novela representativa de esta etapa es Nada, de Carmen Laforet.

En esta novela la protagonista, Andrea, llega a Barcelona llena de ilusión. Sin embargo, esa esperanza pronto se transforma en decepción cuando descubre el ambiente opresivo de la casa de la calle Aribau, donde viven su abuela y sus tíos. El hogar aparece dominado por la pobreza, el resentimiento y la violencia, convirtiéndose en una metáfora de la España de posguerra.

Aunque las novelas de los años 40 no suelen hacer una crítica política explícita, sí reflejan indirectamente las consecuencias de la Guerra Civil: miedo, frustración, pobreza, represión y conflictos familiares.

La pobreza y el hambre

Uno de los temas más presentes en Nada es la miseria económica. Andrea vive constantemente marcada por la escasez y el hambre, algo que aparece reflejado en distintos momentos de la novela.

Por ejemplo, Angustias critica el estado de los zapatos de Andrea y relaciona su enfermedad con la pobreza:

“Cuando se es pobre y se vive de la caridad de los parientes, hay que cuidar todavía más las cosas personales”.

El hambre también aparece cuando Andrea se compara con los niños mendigos que le piden comida mientras ella intenta ocultar su propia necesidad. La protagonista comprende que incluso aquellos niños parecen estar mejor alimentados que ella, lo que deja entrever una crítica social muy dura.

El papel de la mujer durante el franquismo

Otro aspecto importante de la novela es la situación de la mujer en la dictadura franquista. El régimen defendía un modelo femenino basado en la obediencia, la religión y la dedicación exclusiva al matrimonio y la familia.

Andrea, sin embargo, representa a una mujer distinta: independiente, inquieta y con deseos propios. Por eso es vista como alguien “extraño” dentro de su entorno.

La conversación con su tía Angustias resume perfectamente esa mentalidad conservadora:

“Sólo hay dos caminos honrosos para la mujer”.

Angustias considera que las únicas opciones aceptables son el matrimonio o la vida religiosa. Más adelante, incluso Pons le pregunta a Andrea si no preferiría casarse antes que desarrollar una vida profesional.

La novela muestra así las limitaciones sociales impuestas a las mujeres y la falta de libertad personal en aquella época.

Los malos tratos y la violencia doméstica

La violencia está presente continuamente en la casa de Aribau. Especialmente dura es la relación entre Juan y Gloria, marcada por el miedo y los abusos.

Gloria vive sometida a los ataques violentos de su marido, aunque también aparece atrapada emocionalmente en una relación tóxica de la que siente que no puede escapar:

“A veces me acaricia, me pide perdón y se pone a llorar como un niño pequeño…”.

La novela refleja así una realidad silenciada durante muchos años: la violencia machista dentro del ámbito familiar.

Un ambiente de violencia y tensión constante

Las relaciones entre los miembros de la familia están dominadas por los gritos, las discusiones y la agresividad. La convivencia en la casa resulta asfixiante y caótica.

Uno de los episodios más impactantes es aquel en el que Juan arrastra violentamente a Gloria hasta el baño y la humilla delante de todos. Andrea contempla la escena paralizada por el miedo, convertida en testigo de un ambiente familiar completamente destructivo.

Además de la violencia física, la novela también sugiere situaciones inquietantes relacionadas con Román y su actitud hacia Andrea. Sus intentos de acercamiento generan incomodidad y transmiten una sensación constante de amenaza y manipulación.

La presión que Román ejerce sobre Andrea simboliza el deseo de control y posesión sobre ella. Sin embargo, Andrea consigue resistirse y mantener cierta independencia, algo fundamental para no acabar atrapada en el ambiente enfermizo de la familia.


Conclusión

Las novelas existenciales de los años 40 muestran una visión pesimista y angustiosa de la realidad española de posguerra. Obras como La familia de Pascual Duarte y Nada reflejan un mundo marcado por la pobreza, la violencia, la frustración y la falta de libertad.

A través de personajes rotos y ambientes opresivos, estos autores consiguieron retratar el malestar de toda una época sin necesidad de realizar una crítica política directa.

10 mar 2026

Como todos sabemos, la publicidad está por todas partes: en la televisión, en Instagram, en la calle, en los vídeos de YouTube , etc. Muchas veces creemos que los anuncios solo intentan vender un producto, pero en realidad hacen algo más interesante: intentan convencernos. Y para conseguirlo utilizan imágenes, música… y también lenguaje.

En este tema vamos a analizar cómo funciona la publicidad y qué estrategias utiliza para llamar nuestra atención. Para empezar, vamos a comentar el siguiente recurso que explica de manera clara cómo se construyen los mensajes publicitarios:

https://descargas.intef.es/recursos_educativos/It_didac/Leng_ESO/2/05/Introduccin_a_los_gneros_discursivos_de_los_medios_de_comunicacin_de_masas/index.html

A partir de este material veremos que un anuncio no es algo improvisado. Detrás hay un proceso muy pensado: se elige un público, se decide qué emoción se quiere provocar y se seleccionan cuidadosamente las palabras y las imágenes.

Además, y aunque solemos estudiar las figuras literarias en poemas o textos literarios, la publicidad las utiliza constantemente. De hecho, muchas campañas funcionan precisamente gracias a estos recursos. Algunos ejemplos muy habituales son:

Metáfora: cuando se compara un producto con otra cosa para hacerlo más atractivo.

Hipérbole: exagerar una cualidad (“el sabor más increíble del mundo”).

Personificación: dar características humanas a objetos o animales.

Antítesis u oxímoron: unir ideas contrarias para crear impacto.



23 feb 2026

Su verdadero nombre era Ramón Valle y Peña. Nació en Villanueva de Arosa. Estudió en la Universidad de Santiago, pero, sin acabar los estudios de Derecho, marchó a Madrid. Sus deseos de aventuras le llevaron a México y Cuba, donde trabajó como periodista. A su regreso a Madrid, adopta un modo de vida bohemio y se dedica a la literatura, entablando amistad con escritores destacados del momento. Pierde el brazo izquierdo en 1899 como resultado de una disputa literaria. Poco a poco, se va ganando fama de extravagante, lo que le acarrea numerosos problemas personales y políticos. Se casa en 1907 con la actriz Josefina Blanco. Al tiempo que realiza nuevos viajes a Hispanoamérica, compagina la literatura con trabajos oficiales (Inst. Bellas Artes de España en Roma). Muere en Santiago de Compostela a principios de 1936, enfermo y pobre.



Personalidad

  • Es un hombre complejo y contradictorio, al que atrajeron por igual la gloria literaria y la gloria aventurera.
  • Provocador, de apariencia extravagante, despreciaba todo lo vulgar y cotidiano.
  • Inconformista radical, evoluciona desde el tradicionalismo carlista hasta un radicalizado progresismo.

Estilo

  • Empieza a escribir en la línea del Modernismo y, renovando siempre, alcanza su cumbre con el esperpento.
  • Inicialmente utiliza un ritmo solemne y suave, recreando un mundo decadente, señorial y arcaico lleno de nostalgia.
  • Posteriormente emplea un humor desgarrado, un colorido chillón, imágenes grotescas, mostrando una sátira caricaturesca de España.
  • Muestra siempre un dominio prodigioso de los recursos del idioma, cuidando al máximo el estilo y renovando profundamente el lenguaje.

Obra Escribe poesía, novela y teatro, pero en él no se puede establecer una distinción tajante de los tres géneros.

  • Novela

Las cuatro Sonatas (de Primavera, Estío, Otoño e Invierno) constituyen el primer grupo importante. Son las supuestas memorias del Marqués de Bradomín, un donjuán ochocentista, cínico y sensual. Escritas en un estilo modernista, insisten en la nota señorial y nostálgica.

Flor de santidad refleja el paso de lo aristocrático a los motivos populares gallegos.

Como transición a las obras de última hora se considera el grupo de relatos de La guerra carlista (Los cruzados de la causa, El resplandor de la hoguera, Gerifaltes de antaño).

El ruedo ibérico: conjunto de novelas (La corte de los milagros, Viva mi dueño, Baza de espadas) que caricaturiza la Corte de Isabel II.

Tirano Banderas relata la historia tragicómica de un dictador americano. Estas dos últimas están hechas en su segundo estilo, con el que trata grotescas deformaciones de la realidad, con un lenguaje nervioso y chispeante, que luce con desenfado.

  • Teatro

Sus primeras obras están cerca del decadentismo modernista.

Las Comedias bárbaras (Águila de blasón, Romance de lobos, Cara de plata) son dramas ambientados en la Galicia primitiva. Se desarrollan en un ambiente rural y tienen rasgos modernistas, pero ya tiene importantes innovaciones y rasgos esperpénticos.

Ambientado también en la Galicia rural y primitiva, a caballo entre los dos estilos, está el drama Divinas palabras.

Los ciclos de las Farsas (Farsa y licencia de la Reina Castiza), en verso, y los Esperpentos, en prosa, están hechas en su segundo estilo.

  • Los esperpentos son Luces de Bohemia, en el que lo define, y la trilogía de Martes de carnaval (Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán).

El esperpento Es explicado en Luces de Bohemia, concretamente en la escena XII. Para él, “España es una deformación grotesca de la civilización europea”. A la realidad española no podemos acercarnos con una estética clásica, ennoblecedora; la estética debe adecuarse a ella: “El sentido trágico de la vida española solo puede darse con una estética sistemáticamente deformada”. Ofrece una visión de la realidad en la que esta aparece degradada hasta el absurdo por la vía de lo grotesco. Los personajes quedan reducidos a la condición de fantoches, con un destino trágico ofrecido caricaturescamente.

Comentario de fragmentos de "Luces de Bohemia"

Fragmentos de "Luces de bohemia"

19 feb 2026

GUÍA PARA COMENTARIO DE TEXTOS LITERARIOS

 

 

0.- INTRODUCCIÓN

I.- LECTURA ATENTA DEL TEXTO

II.- LOCALIZACIÓN

III.- DETERMINACIÓN DEL TEMA

IV.- DETERMINACIÓN DE LA ESTRUCTURA

V.- ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL TEMA

VI.- CONCLUSIÓN

VII. CONSEJOS PRÁCTICOS

 

0.- INTRODUCCIÓN

El comentario de textos consiste en explicar, paso a paso, la necesaria conexión entre expresión y contenido. Es un proceso activo de ejercitación intelectual que permite:

     Comprender aquello que estudiamos y, por tanto, nos facilita su interpretación.

     Desarrollar la capacidad crítica de análisis y síntesis.

     Potenciar los recursos intelectuales, ya que ponemos en juego importantes funciones mentales: capacidad de memoria, de abstracción, de observación, de relación de conocimientos… 

Los pasos para comentar un texto literario:

 

I.- LECTURA ATENTA DEL TEXTO

a.  Lectura comprensiva. Lee el texto cuantas veces sean necesarias hasta entenderlo completamente y hacerte una idea del asunto general que trata.

b.    Busca en el diccionario todas las palabras cuyo significado no te resulte completamente claro, interesándote sólo por la acepción que conviene al texto.

c.      Debes comprender el texto, pero no tratarás de interpretarlo todavía.

d.      Numera los versos (si se trata de un poema) o líneas (si el texto está en prosa) de cinco en cinco.

 

II.- LOCALIZACIÓN

a.      Señala el género literario al que pertenece el texto.

b.  Concreta qué técnica de expresión se emplea: narración, descripción, diálogo, exposición o argumentación.

c.      Determina si se trata de un texto independiente o de un fragmento:

   Si se trata de un texto independiente o completo, debes localizarlo en el punto exacto de la trayectoria artística del escritor.

   Si se trata de un fragmento, debes situarlo dentro de la obra a la que pertenece y ésta dentro de la obra total del escritor.

d.     Localiza al autor en su movimiento literario concreto, relacionando los mensajes principales del texto con las actitudes estéticas de la época en que se escribe.

 

III.- DETERMINACIÓN DEL TEMA

a.     Resume el contenido del texto en unas pocas frases –sin necesidad de plasmarlo por escrito- para ayudarte a saber exactamente lo que el autor quiere expresar.

b.     Indica el tema del texto, que debe recoger la idea central o asunto, incluyendo, a ser posible, la intención del emisor en un enunciado conciso y sencillo.

 

IV.- DETERMINACIÓN DE LA ESTRUCTURA

Externa:

    Texto poético: estructura métrica, rima, acentuación, estrofa, composición…

  Texto teatral: parlamentos, monólogos, apartes, acotaciones y división en escenas, cuadros o actos…

    Texto narrativo (prosa): división en párrafos, según las formas de expresión: sucesión de pasajes narrativos, descriptivos o dialogados; exposición, argumentación...

Interna:

     Indica los apartados del texto, procurando que éstos sean poco numerosos y considerando que no tienen por qué coincidir necesariamente con las estrofas (si el texto está en verso) o con los párrafos (si el texto está en prosa). No olvides que puede haber textos sin estructura aparente.

   Los apartados se pueden determinar siguiendo diversos criterios: modulaciones distintas del tema, contenido argumental, actitud del autor, predominio de las personas líricas, funciones del lenguaje...

     El comentario sobre la estructura interna no se puede limitar a indicar las líneas que ocupa cada parte, sino que debes analizar cómo evoluciona el tema del texto o la actitud del autor, etc.

 

V.- ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL TEMA

Hay una estrecha relación entre el tema y la forma. El tema de un texto está presente en los rasgos formales de ese texto. El análisis consiste en justificar cada rasgo formal del texto como una exigencia del tema o del movimiento estético al que pertenece, en comprobar cómo la expresión utilizada consigue intensificar el contenido, en analizar el efecto estético que producen los recursos empleados porque sólo así nos acercaremos a la verdadera comprensión de la obra de arte.

Ante todos los rasgos formales e ideológicos que nos vayan llamando la atención, nos preguntaremos “¿por qué esto?” y trataremos de justificarlo como una exigencia del tema.

 

En los textos narrativos:

     Diferencia bien las palabras del narrador de las de los personajes.

     Explica cómo es el narrador, según el grado de conocimiento de la acción y de los personajes y de su grado de implicación en la acción: omnisciente, objetivo, testigo de los hechos, narrador personaje...

     Habla de los personajes que aparecen en el texto: ¿cómo son? ¿a qué clase social representan? ¿qué papel desempeñan en la obra? ¿qué punto de vista adopta el autor frente a ellos? ¿cómo están caracterizados?:

a.      Caracterización directa: lo que de él dice el narrador u otro personaje, o lo que dice él de sí mismo.

b.      Caracterización indirecta: la información que sobre él recibimos a través de sus actos y de lo que dice.

     Habla del espacio aludido en el texto. El espacio es el lugar o lugares donde suceden las acciones: citado/descrito; en algún lugar/en ningún lugar; espacio único/espacio itinerante; real/simbólico; cerrado/abierto; urbano/rural…

     Comenta también el tiempo aludido en el texto:

a.      Externo (localización de la acción en el tiempo histórico): fechas –datación-, pasado, presente y futuro –marcas temporales-; ucronía o situación de la acción fuera del tiempo real, etc.

b.      Interno (duración de los hechos que se relatan en la narración).

c.      Psicológico (tiempo o ritmo narrativo que puede ser lento o rápido independientemente del tiempo real que transcurra): condensación narrativa; concordancia o no del tiempo narrativo y del real; ralentización o aceleración; saltos o detenciones del tiempo narrativo...

     Orden de la narración: Cronológico (lineal / discontinuo –elipsis temporales); alterado (analepsis o retrospección –proyección hacia atrás- /prolepsis o prospección –proyección hacia delante); circular; paralelístico.

 

En los textos teatrales:

a.      Habla de los personajes que aparecen en el texto: ¿cómo son?, ¿a qué clase social representan?, ¿qué papel desempeñan en la obra?, ¿cómo están caracterizados?...

b.      Diálogo: verso / prosa, declamatorio / conversacional; lento (parlamentos largos) / rápido (parlamentos cortos); diálogo dentro del diálogo (se reproduce por un personaje lo que otro u otros han dicho) …

c.      Acotaciones: gestualidad, movimientos, vestuario, sonido, decorado, iluminación....

d.      Habla del espacio y el tiempo aludidos en el texto.

e.      Determina el conflicto de la escena con su correspondiente clímax, si lo hubiera.

 

En los textos poéticos:

a.      Hablar de la voz poética (subjetiva) y el enfoque que aporta.

b.      Comentar la selección del léxico, los campos semánticos que aparecen y los valores que se pretenden transmitir.

c.      Interpretar los efectos estéticos logrados con la métrica.

d.      Aportar una explicación interpretativa de las ideas, estructura y significado global de forma argumentada y vinculando forma y contenido.

e.      Ritmo, musicalidad y cadencia del texto poético.

f.       Identificar los recursos literarios que aparecen y justificar su uso vinculado al tema

 

Por otro lado, conviene centrar nuestro análisis en estos planos formales:

1.      Fónico: figuras, entonación, peculiaridades fónicas…

2.      Morfológico: estilo nominal/verbal, verbos dinámicos/estáticos y sus rasgos gramaticales, tipos de sustantivos, adjetivos (especificativos/epítetos; sensoriales, ponderativos, uso de pronombres, determinantes, adverbios, conjunciones…

3.      Sintáctico: simple/compuesta (coordinada, subordinada o yuxtapuesta), breve o larga, tipos de sujeto y de predicado…

4.      Léxico–semántico: campo semántico, registro lingüístico (culto, coloquial, vulgar), vocabulario…

5.      Pragmático: su adecuación, coherencia y mecanismos de cohesión.

 

VI.- CONCLUSIÓN

   Balance o síntesis de nuestras observaciones reducidas a sus líneas más generales. Fundamentalmente puedes contrastar de forma breve lo que dice el autor y lo que quiere decir. Se trata de enlazar el análisis con la información teórica sobre el autor, la obra, el movimiento o la época. Podemos decir qué importancia tiene el texto comentado en el conjunto de la obra y en la trayectoria literaria del autor, o qué valor tiene dentro del movimiento artístico al que pertenece, o incluso qué obras de otros autores presentan rasgos comunes, si lo sabemos. Todas las afirmaciones que se hagan deben argumentarse y justificarse brevemente.

 

   Impresión personal sincera, modesta y firme, tratando de huir de fórmulas hechas o demasiado generales. Enjuicia el interés del texto por su actualidad, su intemporalidad, su originalidad, su estilo, etc.

 

VII. CONSEJOS PRÁCTICOS

     Consultar previamente los datos de historia literaria: época, autor, obra…

     Evitar parafrasear el texto, es decir, repetir las mismas ideas con las mismas palabras que éste utilice.

     Delimitar con precisión lo que el texto dice y descubrir como lo dice.

     Expresarse con claridad, evitando apreciaciones superfluas o subjetivas.

     Ceñirse al texto: no usarlo como excusa para hablar de otros temas ajenos a él.